Miércoles, 22 Noviembre 2017

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Actividades extracurriculares: complementar sin atropellar

Actividades extracurriculares: complementar sin atropellar
Según las características del niño algunas actividades convendrán más que otras

Con el inicio del año escolar los padres buscan información sobre actividades fuera del colegio para sus hijos. Esta decisión es un factor muy inflPor diferentes razones en nuestro país cuando el niño cumple 2 ó 3 años ya los padres comienzan a plantearse en qué actividad fuera de casa podría participar. En ocasiones esto responde a la necesidad de tener a los pequeños “ocupados” mientras los padres trabajan, y es una razón válida; en otros casos los padres se dejan influir por un mito urbano de que si su hijo no hace alguna actividad fuera de casa nunca aprenderá a hacer amigos, a jugar o a adaptarse al preescolar, lo cual es falso en la mayoría de los casos.

Una razón muy común es la tentación de hacer su propio sueño realidad y experimentar en sus hijos habilidades que ellos quisieron tener: ser futbolista, bailarina, actor, músico… sueño que puede convertirse en pesadilla para un niño que no tenga interés en estos temas.

Lo recomendable para tomar una decisión acertada es pensar en los objetivos, posibilidades de tiempo, factor dinero, aptitudes del niño y, sobre todo, qué le aportaría más a su bienestar. Es importante tener en cuenta que la actividad seleccionada afecta también la rutina de la familia en cuanto a horarios, transportes y tiempo libre de todos sus integrantes.

Tipos de actividades
En primer lugar están las Actividades de apoyo escolar, las famosas “tareas dirigidas”. Si los padres no tienen el tiempo o la paciencia necesaria para orientar al niño con sus tareas, la solución parece ser esta, pero cuidado, el apoyo escolar no implica que le hagan la tarea, o que se acostumbre a que un adulto siempre deba indicarle cómo hacerla. El apoyo escolar correcto entrena al niño en técnicas de estudio, seguir instrucciones en la elaboración de trabajos y organizarse para realizarlos.

El Refuerzo escolar responde a una necesidad particular, se trata de ayudarlo a superar algún objetivo académico en el que presenta dificultades. Es una actividad puntual y jamás debe convertirse en un hábito ya que el niño dejará de prestar atención al profesor y se acostumbrará a que alguien fuera del colegio le enseñe la lección.

Las Terapias están dirigidas a niños con necesidades especiales que necesitan entrenamientos concretos en alguna área. Son administradas por especialistas quienes determinan la regularidad y duración de la actividad. En estos casos su importancia prevalece sobre cualquier otra actividad extra curricular.

Luego están las Actividades complementarias propiamente dichas, aquí es donde aparece toda una gama de posibilidades y debemos evaluar distintos factores. Es maravilloso para los padres descubrir habilidades en sus hijos y trabajar juntos en su proyecto de vida; la mejor manera es exponerlos en casa, desde pequeños, a actividades lúdicas donde puedan demostrar interés y capacidad en diferentes ámbitos: deportivos, musicales, artísticos, etc. Si el niño no demuestra interés ni aptitud para una actividad, someterlo a ello no es sólo una pérdida de tiempo y dinero sino que también causará un estrés innecesario a toda la familia.

En algunos casos hay actividades que pueden no agradar al niño pero son necesarias para su bienestar, por ejemplo un niño que viva en una comunidad cercana a una playa, rio o piscina debe aprender a nadar antes que a tocar guitarra.
La mejor actividad complementaria es la que le guste al niño y le de oportunidades de alcanzar metas; la que eduque en perseverancia y responsabilidad pero, aunque a veces no se quiera ir, nunca puede convertirse en una imposición que cause más estrés que satisfacción.

Tener en cuenta
La actividad física: Todo niño debe tener la oportunidad de correr, saltar, bailar o moverse de algún modo para poder desarrollar correctamente su motricidad. Es muy importante no descuidar este aspecto, pues nuestro estilo de vida es cada vez más sedentario y esto repercute en la salud.

Según las características del niño algunas actividades convendrán más que otras: uno muy activo no necesariamente se beneficiará de una actividad física muy intensa, al contrario, quizás necesite controlar sus movimientos y una más pausada será de mayor beneficio. La actividad física no debería considerarse complementaria sino parte de la rutina; llevarlo al parque a jugar, patinar o montar bicicleta debe ser algo natural en la dinámica familiar.

Vocaciones especiales: Cuando un hijo presenta una aptitud especial, los padres deben motivarlo y estimularlo para que sea interés del propio niño dedicarse a eso y así forme parte intrínseca de su proyecto de vida. Es importante que el menor lo asuma como un interés propio y no por complacer a sus papás.

Menos es más: Es imposible establecer un número de actividades adecuadas porque cada niño es distinto; algunos se adaptan perfectamente a participar en muchas pero otros prefieren quedarse en su casa la mayor parte del tiempo. Es mejor que se destaque en algo y no que participe en muchas. La norma aquí será llegar a acuerdos que beneficien a toda la familia sin descuidar el tiempo que el niño debe tener para jugar y hasta para aburrirse en su casa. “Estoy aburrido” es una frase cada vez más común y obedece a que el niño nunca ha aprendido a distraerse solo.uyente en el desarrollo del niño, que además afecta la dinámica familiar.

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