Domingo, 25 Febrero 2018

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ESPECIAL| Las leyendas del crimen en Falcón (II ENTREGA)

ESPECIAL| Las leyendas del crimen en Falcón (II ENTREGA)
Ilustraciones: Jesús Revilla.

“Los Ferrer” es una de las primeras bandas en instaurarse en el occidente del estado Falcón, específicamente en el municipio Mene de Mauroa. Esta organización criminal se dedica a la extorsión, sicariato, robo agravado, cobro de vacunas, secuestro y al asesinato, la cual lideraba Jesús Alberto Ferrer Lobo, alias “Campanola”.

-QUIÉN FUE CAMPANOLA-

Jesús Alberto Ferrer Lobo, comenzó su vida criminal incursionando en los delitos de hurto, secuestro y extorsión, tanto en territorio falconiano como zuliano, llegando a pisar centros de reclusión como la Comunidad Penitenciaria de Coro, El Marite y la Cárcel de Sabaneta, esta última donde llegó a alzarse como líder negativo.

“Campanola” fue líder negativo en la cárcel de Sabaneta.

Se dice que la creación del Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada “Los Ferrer”, se gestó en las entraña de este núcleo familiar, conociéndose entre los primeros miembros de la organización a José Gregorio Ferrer Gutiérrez, Luis Javier Ferrer Lobo, apodado “el Cabeza”; Yeanny Javier Ferrer Lobo, Nelson Oscar Quero Ferrer, Baldomero Antonio Ferrer Villa, conocido como “el Junior Ferrer” -progenitor de “Campanola”-, Gustavo Ernesto Torres Albornoz, apodado “el Ernestico”, y como primer lugarteniente a uno de los 10 más buscados en Falcón, para el 2014, Hermán Eduardo Oñate Huerta, alias “el Cejas”, con quien planificó los más horrendos plagios registrados en la región, sin discriminación de ningún tipo.

-LABRANDO EL TERRENO-

En 2001 el apellido Ferrer  apareció en el radar de las autoridades, tras encontrarse padre e hijo investigados por homicidio. Desde ese entonces, “Los Ferrer” comenzaron a labrar el terreno en Falcón, activándose en uno que otro hecho, hasta adentrarse a territorio zuliano, donde en 2007, resulta vinculado uno de sus integrantes en la muerte de un sargento segundo de la Policía del estado Zulia, ocurrido en el sector Haticos.

Entre 2013 y 2014, el tamaño creciente de “Los Ferrer” comenzó a representar una amenaza significativa para el Estado, poniendo a sus líderes en la mira de la GNB, Cicpc y Policías Regionales, debido a la ola de secuestros y homicidios en donde figuraban como autores intelectuales y materiales.

De acuerdo a los archivos periodísticos, a la organización le fue adjudicado el plagio del empresario zuliano Nectario Antonio Martínez Márquez (junio 2014), quien fue secuestrado, torturado, quemado y enterrado en el vertedero de basura de la Estación Relevo Vapor de Mauroa; la privación ilegítima de los niños José Miguel Granadillo (11) y Enmanuel Galicia (9), en julio de 2013, quienes fueron estrangulados, metidos en una bolsa negra y semienterrados en el baño del parque ferial Dámaso Rodríguez, igualmente en el occidente de Falcón; así como los casos del maestro de obras Gregorio Rafael Aguilar y Lerdi Magdaleno Álvarez Lameda, ambos acaecidos en enero de 2013.

Según se pudo conocer, la pandilla de “Campanola” llegó a conformar escuadrones rurales orientados exclusivamente al cobro de vacunas y extorsiones, específicamente a los empresarios y productores locales, actividad que los hizo ganar terreno en el estado vecino, lo que conllevó a la unificación e intensificación de acciones, consolidándose el poder entre los diferentes cuerpos de seguridad, quienes se abocaron al desmonte de esta peligrosa red criminal.

GOLPE TRAS GOLPE

En 2013, con bombas y platillos fue anunciado por el, para entonces, jefe del Cicpc-Falcón, comisario Rigoberto Valles, la captura de “el Ernestico”, “el Cabeza” y Pedro Neomar Oñamo, asegurando estar pisándole los talones al líder y su segundo al mando, quienes ya para el momento formaban parte de los más buscados en Venezuela.

El 29 de agosto de 2014, según reseñaron los medios de comunicación, una pareja de motorizados le puso fin a los días de Jesús Alberto Ferrer Lobo en Mene de Mauroa; “Campanola” fue atravesado por una veintena de proyectiles, los cuales lo dejaron in situ; “el Junior Ferrer”, su padre, fue testigo presencial del hecho; con su muerte, se firmó el inicio del descenso de esta industria.

El jueves primero de diciembre de 2016, Yeanny Javier Ferrer Lobo, fue el segundo de los duros en caer ultimado; cinco tiros fueron suficientes para que, frente a su residencia en Maracaibo, quedara su cadáver ensangrentado; los dolientes sabían quiénes habían actuado en el suceso, pero prefirieron hermetizar sus declaraciones, incluso, hasta con la misma Policía Científica.

Foto: Versión Final.

Días después, exactamente el 14 de enero, fue dado de baja “el Junior Ferrer”; el padre de “Campanola” fue asesinado de un tiro en la cabeza en suelo falconiano.

-¿EL FINAL O EL INICIO DE UNA NUEVA ERA?-

Después de la muerte de “Campanola”, su padre y uno de sus hermanos, la incertidumbre con respecto al futuro del GEDO y su nuevo sucesor se instaló en los pocos que quedaban vivos y libres, y aunque el gobierno afirme que con sus caídas quedó igualmente abatida la pandilla, otros opinan lo contrario, orientando sus sospechas a un liderato con un perfil más bajo y unas estrategias menos llamativas.

EN UNA PRÓXIMA ENTREGA…Las carreteras venezolanas han marcado las vidas de muchas familias por distintas maneras, ya sea por siniestros viales o por situaciones de pánico ocasionadas intencionalmente por delincuentes para la comisión de fechorías. Esta es una situación que se ha vivido en el país durante años. La arteria nacional Coro-Punto Fijo se encuentra entre esas troncales. En una próxima entrega detalles de cómo y quiénes operan en la banda de “el Sapo”, red conocida por muchos y que pocos se atreven a denunciar.

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