Domingo, 17 Diciembre 2017

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Olga Oviol: una dama voluntaria de la esperanza

Olga Oviol: una dama voluntaria de la esperanza
Foto: Cortesía/ Su esencia como madre, mujer y esposa le permitió a Olga, aferrarse a la alegría de vivir.

“Desmitificar que el cáncer es sinónimo de muerte, es la lucha que ha emprendido esta ingeniosa fémina, que con su amor maternal ha cobijado a tantas mujeres y hombres para demostrar que hay esperanza, si tienes fe­­”

“Voy a luchar por ti, quiero disfrutar tus pasos en la universidad, no quiero perderme ningún evento de tu vida, quiero caminar contigo en tu graduación, cuando te cases, cuando empieces a trabajar, y estar cuando lleguen los nietos”.

Estas fueron las palabras de una madre cuando le informaba a su hijo de apenas 14 años que padecía cáncer de mama. Pero a pesar de tener uno de los diagnósticos más difíciles para cualquier persona, “cáncer de mama ductal localmente avanzado”, ella decidió luchar por la vida y por lo que más quería.

A Olga Oviol una mujer íntegra, segura, imponente por su belleza, figura y estatura, la visitó el cáncer de mama. Ella es la protagonista de nuestra edición de Héroes Caquetíos, una dama de rosado que brilla con la luz de la esperanza y su fe mueve corazones para conmoverlos y sembrarle el mensaje de la confianza en Dios.

“Te enfrentas al miedo de la muerte” así describe esta valiosa mujer este episodio de su vida, “hay personas que se lo reservan, pero debes compartir la noticia, hay que liberarse”.

Una personalidad fuerte pero un tanto despreocupada, fue la mezcla perfecta para luchar por su vida, gracias al apoyo de su esposo e hijo, familiares y amigos, pero sobre todo, su fe en Dios.

Con nueve meses de tratamiento, que ameritaron siete quimioterapias en ciclo de 21 días cada una y una cirugía, Olga logró recuperar su salud y transformar su vida para hoy poderle decirle a muchas personas que tengan esperanza, a través de la Fundación Contra el Cáncer de Mama (Fuccam).

Su esencia como madre, mujer y esposa le permitió a Olga, aferrarse a la alegría de vivir: “Mis cimientos fueron bien sembrados por mi madre, una coriana humilde y ocurrente, madre de 9 hijos”.

A los 15 años de edad debió asumir el rol del trabajo, al perder a su padre en un accidente de tránsito y apoyar a su madre y hermanos en la crianza.  “Mi hermanito menor tenía 8 meses de nacido, mi Papá era el proveedor, a partir de ese momento se presentó una situación crítica, todos mis hermanos estudiábamos y a raíz de ese acontecimiento debí comenzar a trabajar para ayudar a mi Mamá, a mantener a mis hermanos”.

Esta situación dolorosa en su vida, le fue fortaleciendo el carácter, allí descubrió su pasión de ayudar a los demás.

Voluntariado rosa

“Si Dios me dejó aquí, yo quisiera ayudar a otras personas, no sólo a las diagnosticadas, sino también llevarles un mensaje de prevención de la enfermedad, tanto a hombres como a mujeres”, describe Olga, quien hoy ondea la bandera de la fe, la alegría, la esperanza y el optimismo, gracias al nacimiento de la Fundación contra el Cáncer de Mama (Fuccam), el 30 de noviembre del 2005.

Tras tres años de haber concluido su tratamiento, “estando en Caracas, vi por televisión un programa donde estaban entrevistando a voluntarias de Senos Ayuda, ellas dieron un número telefónico, me coloqué en contacto y les manifesté mi inquietud de formar una fundación similar en el estado Falcón”.

Ya son casi 13 años brindando el mensaje de prevención, a través de charlas preventivas y educativas sobre el Cáncer de Mama, así como la búsqueda de intercambios interinstitucionales para ser la organización líder en la lucha del cáncer de mama en los veinticinco municipios del estado Falcón.

Las personas acuden a la fundación en busca de apoyo económico, otros buscan mamografías y ecografías, así como atención emocional, es por eso que cuentan con un equipo multidisciplinario de médicos oncólogos, psicólogos y psicopedagogos, entre ellos los doctores “Humberto Jurado el mastólogo, Ender Falcón que es el ginecólogo, Nelsy Muñoz, María Gabriela Lozito, y la patólogo Carolina Quijada”.

Así esta familia de Fucam Falcón ha llegado a atender a casi 300 pacientes al año, brindándole atención de mamografías y ecografía, se ha unido a la Red Rosa de Venezuela, que agrupa a todas las organizaciones que luchan contra el cáncer de mama.

“Tener la fe que Dios nos va a sanar, y que mientras haya vida hay esperanza, no se le puede permitir a la enfermedad entristecer, sino al contrario revestirse de ánimo”, expresa.

“Hay diagnósticos que debido a la lesión, deben amputar los senos, es por eso que deben indicarle al paciente que no se puede perder la esencia femenina, que aunque nos falte una parte de nuestro cuerpo, no somos menos mujeres”.

“Tú tienes esa fuerza interna, esa fuerza es la que debe florecer para poder salir adelante, mírame yo lo hice, estoy sana y estoy ayudando a otras personas”, estás son las palabras de las que Olga se reviste y se empodera para poder brindarle ayuda a tantas mujeres que padecen este diagnóstico”.

En su andar, Olga ha debido atender junto al equipo de voluntarias, el síndrome del Nido Abandonado. “Cuando a la mujer le diagnostican cáncer de mama, el hombre la abandona, nosotros les explicamos que ese hombre no las está abandonando porque le tenga miedo a la enfermedad, sino es un miedo a cómo enfrentar la situación que se le está presentando”.

Los milagros existen

Los milagros suceden todos los días, están a tu lado, tienes todo para ser feliz y para dar gracias a Dios.  Mi mayor milagro es mi hijo Francisco Jesús de 30 años, que aunque lo tengo lejos, él me dice “tú eres mi héroe, tú eres grande, el día de su cumpleaños recibí un ramo de flores dándome las gracias por ser su Mamá, y dándome las gracias por 30 años de felicidad”.

Olga Oviol enseña que hay un antes y un después de la enfermedad, “antes de la enfermedad te detienes a pensar, a preocuparte, a darte mala vida por situaciones tontas, y dejas pasar otras que en realidad son importantes, pero cuando la muerte se sienta a tu lado, lógicamente tu cambias. Uno aprende a disfrutar más la vida, compartes más con la familia, con los hijos, con el esposo, tratas de ser menos conflictiva y comienzas a vivir”.

Para esta virtuosa mujer, colaboradora por naturaleza, voluntaria rosada, sobreviviente del cáncer, su trabajo es alentar y animar a pacientes con esta patología. Con su sonrisa contagiosa y carisma, Olga Oviol se ha trazado la meta de llevar un mensaje preventivo a través de charlas y mensajes para crear conciencia de que el cáncer tiene cura si se detecta a tiempo “siempre debemos tener la mejor actitud para enfrentar la vida con esperanza y con fe, y con Dios de nuestra mano saldremos adelante”.

Mayra Mendoza

@mayra13262

Conoce más de esta historia en @heroescaquetios y sigue las coordenadas de @olgaoviol

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