Lunes, 25 Septiembre 2017

Vaciaron armas contra “El Pantera”

Vaciaron armas contra “El Pantera”

Los vecinos perdieron la cuenta de la cantidad de detonaciones que se escucharon anoche en Barrio Nuevo de Motatán. Una muchacha se asomó a la puerta de su casa en la calle San Benito y un joven pasó corriendo y le gritó ¡Fue a su hermano!

Ella cerró la puerta de inmediato, impidió que su madre saliera mientras se oía la balacera. Cuando el silencio se apoderó de la zona, los ojos de los vecinos se asomaron a las puertas y ventanas, entonces salieron de sus casas.

Los hijos de la señora Coronado se acercaron al cuerpo de su hermano mayor. Yacía en la acera de enfrente, a pocos metros de la casa, recibió múltiples impactos de bala a manos de dos sujetos que huyeron pero dejaron rastro, más de quince casquillos de balas alrededor.

Se trataba de Elvis Alexander Villegas Coronado, de 22 años. Cuando llegó la policía, su madre cubrió su cuerpo con una sábana blanca y se sentó a un lado, mientras llegaba la comisión del Cicpc a colectar las evidencias.

Sostenía el llanto y contemplaba a su muchacho, el primero de cinco hijos que parió y crió. Comentó que no concebía motivos para tan vil asesinato; aseguró que él solía pasar el día en la casa porque cumplía un tratamiento médico y no podía exponerse a la luz solar, pero cumplía con sus obligaciones, se presentaba regularmente ante tribunales.

Estuvo preso en 2014, fue aprehendido por droga y porte ilícito de arma de fuego, pero tras pagar condena un par de años obtuvo libertad condicional. “El Pantera” como le apodaban, trabajó como ayudante de carga de camiones y como vendedor de piñas en la localidad.

El cadáver fue trasladado a la morgue de Valera, el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) practicaría la autopsia de ley que ayudará a los detectives del Cicpc a esclarecer los hechos.

Nadie vio nada

Una comisión del Cicpc interrogó a los vecinos como testigos del hecho, pero todos esgrimieron a los detectives que no vieron nada, no precisaron cuántos eran, ni detallaron cómo lucían, no querían declarar. “Cuando salimos no vimos a nadie, solo a él tirado en la acera” aseguró una vecina.

Con información de Diario de Los Andes

 

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