Miércoles, 22 Noviembre 2017

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Vecinos del sur de Maracay bajo amenaza de zika, sarna e infecciones

Vecinos del sur de Maracay bajo amenaza de zika, sarna e infecciones
Para poder cocinar, Blanca debe poner la bombona de gas sobre una silla para que no sea cubierta por el agua que se tragó el piso de su vivienda.

Todos los días, Blanca Correa sale a recorrer la calle Provivienda, en el sector José Casanova Godoy, ubicada al sur de Maracay (Aragua). Pero no es una rutina normal, ni comparable a la que realiza la mayoría de personas en el país, pues en su andar la señora Correa va cubierta desde los pies hasta la cabeza. Sufre de diabetes y debe protegerse de las aguas contaminadas provenientes del Lago de Valencia, que sumergieron las calles y viviendas de su zona hace más de un mes.

“Tengo miedo de perder un dedo. Con esta contaminación me puede dar un coma diabéticoo una infección que me llevará a perder algún miembro”, cuenta desesperada.

Al levantarse de su cama, cada día, debe ponerse bolsas en los pies para caminar. Su hogar está inundado, el nivel del agua llega hasta sus pantorrillas y no quiere correr el riesgo de producir alguna infección en su cuerpo. Posteriormente, toma un impermeable para protegerse de la lluvia e inicia su trayecto.

Se dirige a los abastos y ventas de alimentos cercanos, compra lo que necesita, habla con algunos vecinos y luego regresa a su residencia. “Tengo que cocinar, porque si los diabéticosno comen la, salud puede empeorarse”, dice la señora Blanca, visiblemente cansada, mientras sostiene bolsas plásticas con productos, las coloca en el suelo y se recuesta contra la pared de una casa.

“Me siento afligida y triste porque tengo once años aquí. Compré una propiedad sin saber que aquí había un río que causaría tantos problemas”, afirma en referencia al Madre Vieja, un arroyo que bordea a la comunidad y crece anualmente al mismo tiempo que lo hace el Lago de Valencia.

Para poder cocinar, Blanca debe poner la bombona de gas sobre una silla para que no sea cubierta por el agua que se tragó el piso de su vivienda. “Como arriba de una putrefacción“. Mientras esta situación persiste, ningún propietario de la zona ha recibido ayuda de autoridades. Por el contrario, la única respuesta que reciben es la advertencia de abandonar el lugar, “porque esto (las inundaciones) no tiene solución”.

Blanca solo es asistida por sus familiares, quienes le ofrecen alojamiento en sus casas, pero es una solución que tampoco la convence. “¿Cómo me voy a ir? Esto (su hogar) es el producto del esfuerzo de toda mi vida”.

Expuestos a todo tipo de enfermedades

Problemas respiratorios, infecciones urinarias y hongos en la piel son algunas de las patologías a las que se ven expuestos diariamente más de 14 mil familias en al menos 15 sectores anegados al sur de la capital aragüeña.

Para el doctor Juan Carlos Marcano, un ambiente repleto de aguas servidas puede afectar todas las partes del cuerpo, desde pequeñas infecciones en la piel hasta severos problemas gastrointestinales y enfermedades transmitidas por agentes, como el zika o el dengue.

También, según explicó a Efecto Cocuyo vía telefónica la doctora Sandra Valecillos, debido a la humedad del lugar y el constante contacto con aguas contaminadas, es posible la formación de ampollas y heridas, por las cuales pudieran entrar agentes infecciosos capaces de producir severos daños.

“De no contar con los cuidados médicos correspondientes, pudieran formarse lesiones como la del pie de atleta o dermatitis de contacto”, especificó la doctora y agregó que, incluso, no descartaría la aparición de casos de sarna en la zona.

En casos de personas que padezcan diabetes, advirtió que los cuidados médicas deben ser mayores porque tienen mayor riesgo de contraer infecciones mucho más severas.

Efecto Cocuyo

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